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A Cádiz viajas solo y estás siempre acompañado

Published on julio 12, 2017 by Cadiz4rentals

Descubrí Cádiz y me quedé prendado de sus calles, de sus casas y su gente. Este año ha sido diferente. Tenía claro que quería conocer un lugar con encanto, con carácter y, sin duda, lo he conocido. Di muchas vueltas por internet buscando un destino ‘único’ y finalmente me decidí por conocer Cádiz y no precisamente por la publicidad de sus playas, que son espectaculares, sino por su historia y por la forma en la que la gente habla de Cádiz.

 

mercado

Uno de los lugares que más me ha llamado la atención ha sido el mercado de abastos. Un lugar pintoresco, lleno de color, de olor a mar, de gente voceando los productos. El trajín de las amas de casa, lo niños jugando en un parque ubicado justo al lado, el color de las flores, los puestos más variopintos, la gente que te para en medio del jaleo para recomendarte el puesto de su amigo, “el que vende una chacina que quita el ‘sentío’”. Al final me fui cargado de todo, de todo lo que no fui capaz de comerme en una semana, porque todo tiene tan buen color, tan buen olor y te lo venden tan bien que es imposible decir que no. Pero no solo eso, el mercado está lleno de pequeños establecimientos que ofrecen productos típicos para consumir en el momento. ¡No se puede pedir más!

No es un mercado para visitar en media hora. Es un mercado en el que se encuentra focalizado todo el carácter de Cádiz, la forma de ser de su gente, su forma de vida. Y así me fui para casa, bueno para el apartamento vacacional, cargado de cosas ricas de Cádiz.

 playa

Dije al principio que no elegí Cádiz por sus playas, pero eso no quiere decir que no me haya pasado la mitad de las vacaciones en ellas. No soy de tirarme al sol como un lagarto, pero me gusta disfrutar del sonido del mar, de la brisa. Me gusta la playa cuando cae el sol, los paseos, leer tranquilamente y una buena charla sobre todo y nada. Y todo esto lo he encontrado en las playas de Cádiz. Casi todos los días he bajado a La Caleta, a la playa de La Victoria y Cortadura. Mi sorpresa fue que bajar a la playa a las siete o las ocho de la tarde en Cádiz es algo que hace mucha gente. Muchos bajan con sus neveritas, sus mochilas y aprovechan para cenar. ¡Un lujo al alcance de todos! Y como en cada momento durante mis vacaciones, alguien busca tu mirada para un saludo, un comentario y, si llega el caso, una charla sobre todo o nada. No te sientes solo jamás durante tus vacaciones en Cádiz. Es un destino al que puedes viajar sin compañía y sentirte arropado en todo momento. He tenido charlas muy interesante en un banco en la Plaza de Las Flores, en un puesto en el mercado o con una familia en la Caleta.

Sin duda, me quedo con esto, con su gente, con su forma de ver la vida, de disfrutar de ella. Me quedo con bajar a la playa a las ocho de la tarde y comerme los papelones de embutido del mercado en la terraza del apartamento. Me quedo con las conversaciones con los comerciantes, con los camareros. Me quedo con el sonido del mar, con la brisa, con su historia.

¿Y cómo he llegado a Cádiz y cómo he vivido en esta ciudad? Ha sido un viaje un poco inesperado. Sólo tenía diez días de vacaciones y tres lo dediqué a decidirme dónde ir. Cogí el tren en Atocha el lunes y el mismo lunes estaba disfrutando de Cádiz. Reservé un apartamento con unas vistas espectaculares en www.cadiz4rentals.com. Con su personal también he mantenido conversaciones muy interesantes sobre Cádiz. En todo momento, me han asesorado sobre los destinos que más podían gustarme y han acertado en todo. El apartamento ‘genial’, “no le faltaba un perejil”, como dicen en Cádiz.

 

 

Category: Turismo